FARANDULA

PLUMAS Y PASAJES DE MI PUEBLO…

PLUMAS Y PASAJES DE MI PUEBLO…

Historia de los bailes, 2da parte.

Era diciembre de 1983 a junio de 1984, (así registran los archivos). Durante este periodo, en los medios de comunicación, hablado y escrito, no se decía otra cosa que no fuera el fenómeno “El Niño”. Los de mi época, no entendíamos de que hablaban nuestros padres, solo atinábamos a ponernos tristes, porque en muchos hogares no había que comer, y las lluvias eran intensas, recuerdo que en horas de la madrugada nos despertaban para que el agua que caía como coladera del techo, no nos mojara, o peor aún, para que no nos vaya a caer una “champa” (trozo de yeso con barro adherido al carrizo del techo) y nos pase lo peor. Durante este tiempo, era de levantarnos y escuchar a nuestros padres decir, que los animales de corral habían amanecido muertos, que las casas del vecino y/o del compadre se habían derrumbado y no tenían a donde ir. Pero lo peor estaba por venir, y era que; las aguas del Río Reque, habían crecido (así decían textualmente), producto de ello, se había llevado hectáreas de terreno de cultivo de Callanca, muchos de ellos listo para la cosecha, el puente del Río del mismo nombre se había caído, y para los que vivimos en Monsefú y Eten, nos fue peor; nos embargaba el miedo, el Puente Eten, también se había caído, la gente que vivía cerca al Río, empezaba a correr para ambas ciudades clamando ayuda. Finalmente eran las estadísticas las que reflejaban el daño y el dolor que dejó la madre naturaleza. Tiempos tan duros, los que nos tocó pasar en nuestra niñez y que estoy seguro muchos recordaran.

Pero bueno; quise ingresar un poco con este relato para dar paso al momento de alegría, y es que; en esos años una melodiosa voz ya identificada con el pueblo, con su Parranda Monsefuana; escribe una letra musical que uniría a todo un pueblo, o mejor dicho fue un himno para toda esta parte del país. Si amigos, era el Faraón de la Cumbia, que se metía al bolsillo (metafóricamente hablando) a todos los ciudadanos de tres regiones. El éxito del tema Tormenta, fue un furor, más aún cuando colocabas “el disco 45” en el tornamesa de tu radiola Panasonic, y la canción ni bien empezaba, decía… Un Saludo, para mis hermanos de Tumbes, Piura y Lambayeque… Eso, marcó el sentimiento y el abrazo de los ciudadanos de estas tres regiones. A medida que ibas escuchando la letra, te colocaba en la mismísima realidad, tanto que uno de sus integrantes (trompetista) que vive en Ciudad Eten, de nombre, José Maximiliano Ucañay Millones, más conocido como “CHOLÍN” es mencionado como parte del relato vivencial del momento, y es que, ante la caída del puente de su ciudad natal, ya no podía llegar hasta Monsefú para los ensayos.

La letra de la canción Tormenta, iba más allá, porque las frases; “Para Monsefú y su gente bella, un abrazo” y “Dios mío porque nos abandonaste, que tristeza, que tormenta” recogía todo el sufrimiento y dolor que en esos momentos hombres y mujeres clamaban al todo poderoso no los abandone. Momentos duros e indescriptibles plasmados en una canción.
El tema musical antes descrito, pasó a ser el más querido, y obviamente engrosó la lista de éxitos que el Grupo 5 produciría durante esa década con temas como; Nunca más, sueño contigo, el desquite, con la misma moneda, enamorando y otros tantos que hoy son clásicos y se bailan como parte de la alegría e historia musical que caracteriza a nuestra Emprendedora y Laboriosa Ciudad de las Flores.

En los diversos domicilios se sintonizaba en AM la primera radio de la ciudad “Radio Superior” con una voz femenina que acaparaba la sintonía en horas de la tarde. Sí, era la famosa “Satánica” con su clásica voz diciendo… “Yo sooooy, la Satánica jajajajajaja” muchos recordarán esa frase. Y es que aparte de colocar los éxitos de cumbia de moda, anunciaba los bailes que se realizarían en el Mercado de Abastos; por esos años llegarían, Los Pakines, Los Rumbaney, Charito Alonso y Freddy Roland, Los Walkers, Los Chapis, Los Chipis, Claudio Moran y El Cuarteto Continental, y otros tantos que eran llenos totales… Las colas eran interminables, para el lado derecho, los hombres y lado izquierdo las mujeres y los que no tenían para la entrada, se subían a los techos colindantes del Mercado. Pero es a mediados de ésta década, donde ya se escuchaban los primeros éxitos sintetizados del momento provenientes de Sechura – Piura. Por aquellos años, aún eran desconocidos en nuestro pueblo, y es que la voz inconfundible del Faraón, Elmer Yaipén, con su estilo de cumbia elegante y orquestado era irremplazable. Los temas del Sexteto Internacional de Lima, aún se escuchaban como música del momento. Pero el estilo que traían los chicos de Agua Marina, ya iban calando en un público que se identificaba con cada letra de sus canciones, sobre todo con los que estaban cerca al litoral del norte peruano, con sus temas; Sirena del amor, trago para dos, noble pescador, baila baila suavecito y juguete del amor.

Recuerdo aproximadamente que para la XII Edición del FEXTICUM, en Radio Superior, la Satánica, empieza a anunciar el gran mano a mano, haciendo una encuesta y la pregunta de rigor era… ¿por quién votas? Agua Marina o Grupo 5… En el parque, los puestos de comida tradicional, entre ellos, los del Colegios Diego Ferré Sosa y San Carlos, cada uno colocaba sus banderolas al ingreso como para que los alumnos y ex alumnos no se vayan a equivocar al momento de ingresar, claro está que en ese tiempo era remotamente imposible ver a un diegoferrino en el puesto del San Carlos o viceversa; peor si uno de ellos había ganado en el desfile y obtenido el gallardete Fexticum… Que tiempos por Dios…

La Feria de Exposiciones, con soberana y autoridades incluidas, recorrían las principales calles de la ciudad, el olor a patriotismo se sentía en cada bandera que se instalaba en las fronteras de los domicilios; la boda y pepián de pava con chinguirito iban acompañados de los “potos” de chicha que poco a poco maceraban la fiesta con causa de peje incluída.

En los stands, los temas musicales que sonaban eran de Elmer Yaipen Uypan o José Quiroga Querevalú, y eso porque los vecinos del distrito de Santa Rosa ya pedían sus temas que al parecer ya habían gozado en la tierra de la agrupación norteña. Al promediar las 9:00 pm, el baile lo iniciarían los chicos de Agua Marina y de fondo el Grupo de Oro. Para este duelo, vería una vez más en mi cuadra de M. Castilla, a los integrantes del Grupo 5 colocarse los ternos de color marrón claro y pantalón de boca ancha, confeccionados por el vecino Dante Curo, y los peinados de la época eran en el salón de belleza de la vecina, Rosita Yaipén Uypan (hna de Elmer Yaipén) QPDn. Era el clásico musical, mientras los integrantes del Grupo 5 se ponían bien “tizas” y elegantes, las ondas musicales llegaban desde el Mercado de Abastos hasta toda la zona norte del pueblo, era el sonido impresionante de la agrupación norteña que con los temas antes mencionados conquistaba a un público muy exigente como el nuestro. Pero Monsefú tenía lo suyo, claro, era el Faraón de la cumbia, que cuando subió al escenario junto a todas sus “Estrellas” era nuestra cultura musical puesta en escena. Diríamos que desde esa época los seguidores ya se iban identificando con uno y otro grupo musical. Los ídolos y cantantes de cada agrupación, enviaban saludos a sus seguidores, pero la salsa y el ají picante la ponían los animadores; por un lado, era Bacster Gonzales Toledo, QPD, del Grupo 5 y por el otro lado, Pocho Gamboa de Agua Marina, con una caracterizada voz que llamaba la atención de propios y extraños. La cebada espumosa y refrescante no se hacía esperar, ahí billetera mataba galán, cada pieza musical que tocaban, no se la querían perder, a tal punto que cuando querías ir a los servicios higiénicos, te quedabas a mitad de camino o simplemente te parabas a espaldas del escenario, claro, ahí también te ganabas de las diversas parejas que, entre sacos de verduras le cantaban al oído a sus enamoradas al ritmo de los temas de estas dos afamadas agrupaciones.

Cuenta la historia que el caramelito de 7 lenguas que probaban las chicas dolía tanto, que luego de asistir al baile, decidían ya no regresar a sus casas. Los enamorados se las robaban (en el buen sentido de la palabra) y fruto de esa unión llegaría una nueva generación. Generación que hoy son fieles seguidores de estas dos agrupaciones…
Ahora, ¿Cuántos años tiene usted amig@ que está leyendo? Alguna vez se ha preguntado, ¿Por qué le gusta tanto cantar y bailar la música de Grupo 5 o Agua Marina? A lo mejor usted también es parte de esta bonita historia con final felíz…

Un abrazo, nos reencontramos en otra edición.

PLUMAS Y PASAJES DE MI PUEBLO…
Por: Orlando Neciosup Agapito

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